viernes, 9 de noviembre de 2012

REPÚBLICA PRESIDENCIAL.

Este período se inicia con la aprobación de la Constitución de 1925 que robusteció el poder del Presidente de la República, independizándolo de la influencia del Congreso. Además, estableció: 



- la separación definitiva entre la Iglesia y el Estado, 
- aseguró a todos los habitantes la igualdad y 
- garantizó que el Estado buscara el bienestar de todos los ciudadanos.

El régimen de gobierno en el período. 
El Presidente volvió a tener un fuerte poder, duró 6 años en su cargo. La mayoría de los presidentes fueron elegidos con minoría de votos, al no existir “segunda vuelta” electoral. Los presidentes del período fueron los siguientes: 
- Emiliano Figueroa Larraín, 1925- 1927; 
- Carlos Ibáñez del Campo, 1927- 1931; 
- Juan Esteban Montero, 1931- 1932; 
- Arturo Alessandri Palma, 1932- 1938;
- Pedro Aguirre Cerda, 1938- 1941; 
- Juan Antonio Ríos, 1942- 1946; 
- Gabriel González Videla, 1946- 1952; 
- Carlos Ibáñez del Campo, 1952- 1958; 
- Jorge Alessandri Rodríguez, 1958- 1964; 
- Eduardo Frei Montalva, 1964- 1970; 
- Salvador Allende Gossens, 1970- 1973.

Existieron tres períodos característicos en la historia política del presidencialismo en Chile:

- La primera etapa entre 1938 y 1952: puede caracterizarse como de alta propensión a la formación de coaliciones y de continuidad gubernamental.

- La segunda etapa entre 1952 y 1964: hay una alta propensión a la formación de coaliciones combinada con discontinuidad gubernamental.

- La tercera etapa entre 1964- 1973: baja propensión coalicional y discontinuidad gubernamental.

Los Gobiernos de la República Presidencial.

La promulgación de una nueva Constitución, conocida como la Constitución de 1925, puso término al parlamentarismo, estableciendo el sistema presidencial de gobierno, que se caracteriza por la un poder Ejecutivo fuerte. El 1 de octubre de 1925, Arturo Alessandri Palma renunció a la presidencia. Los principales partidos políticos se pusieron de acuerdo en llevar a la presidencia a Emiliano Figueroa (1925- 1927), pero su gobierno fue incapaz de introducir los cambios que se esperaban. Ante tal situación, el 4 de mayo de 1927 Figueroa presentó su renuncia, lo que provocó que el ministro de Guerra, Carlos Ibáñez del Campo fuera electo presidente por un 98% de los votos.

El gobierno de Ibáñez (1927- 1931).

Las principales preocupaciones de Ibáñez eran el restablecimiento del orden, la reestructuración de la administración pública y llevar a cabo una amplia reforma económica. Para ello, tomó duras medidas en contra de la corrupción, depurando la magistratura, el ejército y la armada. Este mandato se caracterizó, principalmente, por la aplicación de un programa de obras públicas (construcción de escuelas, carreteras, puertos y edificios públicos). Nuevas instituciones fueron creadas, entre ellas, Carabineros de Chile (1927) y la Fuerza Aérea de Chile. Además, la educación se hizo obligatoria para los niños y jóvenes entre siete y 15 años y se dictó la ley de autonomía universitaria que garantizaba la independencia de la Universidad de Chile. En el plano internacional, se concluyó el conflicto con Perú por el dominio de Tacna y Arica, llegándose al acuerdo de que la primera ciudad quedara en territorio peruano y la segunda, en el chileno. Se estableció, además, el correspondiente límite (1929).




Fin del gobierno de Ibáñez.
En 1929, la gran depresión mundial repercutió Chile, disminuyendo notablemente la venta de salitre, esto produjo una fuerte disminución del poder económico, una gran cesantía y la suspensión del pago de la deuda externa. Este fue el comienzo de una agitación pública difícil de controlar. Sobrevino la confusión y el paro parcial de la industria y el comercio. Ante ello, Ibáñez el 26 de julio de 1931 presentó su renuncia.


La anarquía (1931- 1932).
Tras la caída de Ibáñez sobrevino un período complejo y lleno de incidencias político-sociales, tanto que se acepta que durante esos años se vivió en nuestro país una anarquía política. Finalmente, se realizaron elecciones en 1931 donde resultó ganador Juan Esteban Montero, quien asumió la presidencia en medio de una caótica crisis económica y financiera. Por ello era necesario enfrentar esta situación, reducir gastos, disminuir sueldos, empleos públicos y conseguir nuevos créditos en el exterior. Sin embargo, la situación no cambió, el 4 de junio de 1932 se produjo un levantamiento militar que provocó la renuncia del presidente y la proclamación de unarepública socialista. Tras un período de desorganización, finalmente se realizaron elecciones donde triunfó Arturo Alessandri Palma. Así, terminaba la anarquía y el país volvía hacia la recuperación de la institucionalidad.

El regreso a la estabilidad. 
Arturo Alessandri (1932- 1938)logró reimponer el orden constitucional con la colaboración de todos los sectores políticos. En materia económica, la creación de la Corporación de Ventas del Salitre y Yodo (Covensa), en 1934, logró reducir el impacto de la crisis salitrera y lograr un repunte de esta actividad. Los ingresos generados por el salitre permitieron reiniciar el pago de la deuda externa y poner en práctica un programa de obras públicas. Se construyó el barrio cívico, el Estadio Nacional, la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile, numerosas escuelas, caminos, puentes, entre otras. Gracias a todas estas obras, en tres años la cesantía casi desapareció. Junto con las medidas económicas, se adoptó una serie de reformas políticas y legislativas, entre ellas se otorgó el voto a las mujeres para la elección de autoridades municipales (1934), se dictaron leyes que mejoraron la situación de los obreros y empleados, etc.

El comienzo del descontento 
Pese al mejoramiento económico que experimentó el país, había sectores que demandaban mayores cambios sociales y políticos. Así, se llevaron a cabo las elecciones presidenciales de 1938 donde Pedro Aguirre Cerda fue el candidato del Frente Popular, que reunía a socialistas, comunistas y radicales quien ganó la elección, y con este triunfo inició un nuevo período que llevó a la presidencia a tres políticos radicales.


Los gobiernos radicales
Durante el gobierno de Pedro Aguirre Cerda (1938-1941) la gran transformación de esta época fue la aplicación de una política de sustitución de las importaciones, que incentivó el crecimiento de la industria nacional, reduciéndose la cesantía y mejorándose los niveles de vida. Se creó la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO) y la Empresa Nacional de Electricidad (Endesa). El lema de Aguirre Cerda era “Gobernar es educar”, y por ello creó más de mil escuelas de enseñanza primaria y de unos 3.000 cargos para profesores. También se fundaron numerosas escuelas técnico-industriales, dedicadas a formar a los trabajadores que iban a dirigir el progreso industrial. Sin embargo, el presidente Aguirre Cerda no alcanzó a terminar su mandato porque murió el 25 de noviembre de 1941.

Gobernar es producir. 
Posteriormente, fue elegido como nuevo gobernante el radical Juan Antonio Ríos(1942-1946), con el apoyo de su partido radical, de los socialistas, comunistas, democráticos y la Falange Nacional, grupo surgido del Partido Conservador y que más tarde daría vida a la Democracia Cristiana. Ríos trató, no obstante, de hacer un gobierno nacional. Debido a los constantes aumentos de salarios y sueldos se produjo en el país un período de inflación creciente (aumento generalizado y continuo de los precios que limita la satisfacción de la demanda). En cuanto al desarrollo económico, dio impulso a la política industrializadora. Así, llevando a la realidad su lema “Gobernar es producir”, construyó centrales hidroeléctricas y creó la Empresa Nacional de Petróleo (ENAP). Sin embargo, Juan Antonio Ríos, falleció el 27 de junio de 1946.

Gobierno de Gabriel González Videla. 
En 1946 fue elegido presidente el radical Gabriel González Videla (1946- 1952), quien llegó al poder apoyado por una coalición de radicales y comunistas. Este gobierno se vio afectado por las continuas diferencias y conflictos entre los grupos políticos que lo respaldaban. Además, esto se vio agravado por la guerra fría desatada entre la Unión Soviética y Estados Unidos. Ni radicales ni conservadores aceptaron la política antiestadounidense y prosoviética que los comunistas fomentaban. Esto significó la ruptura entre González Videla y el Partido Comunista, y con ello la división del Frente Popular. Luego de una serie de huelgas sucesivas, el mandatario dictó la Ley de Defensa Permanente de la Democracia (1948), donde se estableció que el Partido Comunista fuese proscrito y que sus máximos dirigentes fuesen encarcelados en Pisagua. En cuanto a las realizaciones de esta administración, en el sector educativo destaca la creación de la Universidad Técnica del Estado (1947). En el sector económico, se continuó con el programa de la CORFO y se organizó la Compañía de Aceros del Pacífico (CAP), que construyó entre 1947 y 1950 la planta siderúrgica de Huachipato, abasteciendo de acero el mercado nacional y exportando a todos los países de Sudamérica, Estados Unidos, Canadá y Japón. Se construyó la Refinería de Petróleo de Concón y la Fundición de Paipote. En el ámbito legislativo, una de las más destacadas iniciativas del gobierno de González Videla fue la promulgación de la Ley que concedió derecho a voto a la mujer en las elecciones presidenciales (1949).

Fin de los gobiernos radicales.
Los diversos cambios en las asociaciones políticas del radicalismo, la desconfianza hacia los políticos, la inflación y el no cumplimiento de las expectativas de la ciudadanía, influyeron en que, después de 14 años de gobiernos radicales, el electorado deseara un cambio. Este panorama permitió que el general Carlos Ibáñez, cuya campaña había tomado como símbolo la “escoba” –que barrería con la inmoralidad y la corrupción política–, triunfara con una abrumadora mayoría en las elecciones de 1952. El resultado favorable hacia Ibáñez fue dado por la preferencia del electorado femenino que, por primera vez, votaba en una elección presidencial.

Carlos Ibáñez del Campo, 1952 – 1958. 
La reacción popular contra los partidos tradicionales tuvo como consecuencia la elección del general independiente Carlos Ibáñez, quien restauró el orden en cierta medida, aunque no pudo solucionar los problemas económicos y sociales. Entre sus obras destacan: Deroga la ley maldita. Nace el Banco del Estado. Cédula única. Nace la CUT (Central Unitaria de Trabajadores).

Jorge Alessandri, 1958 –1964. 
En 1958 asumió la presidencia Jorge Alessandri, antiguo senador e hijo de Arturo Alessandri Palma, a la cabeza de una coalición de conservadores, radicales y liberales, con una plataforma que favorecía la libre empresa y la promoción de la inversión extranjera. En respuesta a la fuerte oposición del nuevamente legalizado Partido Comunista y de la recientemente creada Democracia Cristiana, Alessandri propuso un plan de diez años que establecía reformas fiscales, proyectos de infraestructura y la reforma agraria. En 1964 rompió relaciones diplomáticas con Cuba, aunque restableció los vínculos con la Unión Soviética. En 1960, un maremoto y un terremoto sacudieron al país provocando enormes daños y miles de muertos, especialmente en la zona de Valdivia.

Eduardo Frei Montalva, 1964 – 1970.
En las elecciones presidenciales de 1964, el antiguo senador Eduardo Frei Montalva, candidato de la centrista Democracia Cristiana, derrotó a una coalición de izquierda. Bajo el lema de “la revolución en libertad”, inicia en Chile una etapa política marcada por la Doctrina Social de la Iglesia, que llamaba acercar el progreso económico a los sectores más desposeídos. Frei inicia una de las transformaciones más significativas en la historia económica del país al poner en marcha la Reforma Agraria, cuya implementación sería el germen de una crisis política posterior. Su obra principal fue la nacionalización parcial del sector del cobre (la denominada “chilenización del cobre”). Otras obras suyas fueron: Reforma Educacional; Aeropuerto Pudahuel, Túnel Lo Prado y T.V.N.

Salvador Allende, 1970- 1973.
Al aproximarse las elecciones presidenciales de 1970, la oposición de izquierda se coaligó en la Unidad Popular. Nombró candidato a Salvador Allende, quien en su campaña presentó un programa que prometía la nacionalización total de todas las industrias básicas, de la banca y de las comunicaciones. En las urnas obtuvo el apoyo del 37% de los votantes, por lo que, al no haber logrado una mayoría absoluta, el Congreso tuvo que pronunciarse y respaldó a Allende frente a su opositor de derecha, el anterior presidente Alessandri (en Chile, la elección presidencial no es directa y es el Congreso el que designa al mandatario). Allende se convirtió en el primer presidente elegido con un programa socialista en un país no comunista de Occidente. Una vez asumido el cargo, Allende comenzó rápidamente a cumplir sus promesas electorales, orientando al país hacia el socialismo (con su popular lema “vía chilena al socialismo”. Se instituyó el control estatal de la economía, se nacionalizaron los recursos mineros (Nacionalización del cobre), los bancos extranjeros y las empresas monopolistas, y se aceleró la reforma agraria. Además, Allende lanzó un plan de redistribución de ingresos, aumentó los salarios e impuso un control sobre los precios. 



Plebiscito de 1988



El Plebiscito Nacional de 1988 fue un referéndum realizado en Chile el 5 de octubre de 1988, durante el Régimen Militar. Este plebiscito se realizó en aplicación de las disposiciones transitorias (27 a 29) de la Constitución Política de 1980, para decidir si Augusto Pinochet seguiría como presidente del país hasta 1997. El resultado fue de 44,01% por el «Sí» y 55,99% por el «No». El universo electoral habilitado para votar ascendió a 7.435.913 personas.
El triunfo del «No» significó, conforme a las disposiciones transitorias de la Constitución, la convocatoria de elecciones democráticas conjuntas de presidente y parlamentarios al año siguiente, que conducirían al fin de la dictadura y el comienzo del periodo conocido como transición a la democracia.
Lo curioso es que a 20 años de desgobiernos concertacionistas  desaparece ese Plebiscito para decir No a la corrupción,  No al abuso de poder,  No al nepotismo con clanes familiares y agencias de empleos al servicio de las familias haciendo usufructo privilegiado en los cargos públicos que son patrimonio de cualquier ciudadano que cuente con la capacidad y providad para ejercer un cargo público.  No a la entrega de grandes recursos de los chilenos al mejor postor como el Cobre,  Ferrocarriles del Estado y sus Vías .  Desmantelamiento de sus materiales y equipos.  Territorios en el Sur de Chile quedando el país cortado y dividido en dos,  entrega del 83% de los recursos hidricos permitiendo con ello la instalación de represas en la Patagonia destruyendo las aguas más limplias del mundo;   una reserva del recurso cuya necesidad es ya una realidad que en esta parte del mundo no se respetaron las plegarias de los ahora chilenos sin voz por no contar con un plebiscito para poder evitarlo desmenbrado de la Carta Fundamental.

Hoy día estos grupos  políticos que hicieron de Chile presa del oportunismo seguramente estarán afilando sus cuchillos para repetirse un nuevo período para continuar su plan de apoderamiento de lo más sagrado que a todos los chilenos nos pertenece y que en un momento de desesperación por deshacernos de una dictadura cruel le entregáramos la confianza de un país a puertas cerradas y con llave en manos para que hagan y deshagan con todo lo que hay dentro continuando por terminar con  sus exíguas riquezas tanto Patrimoniales como Naturales.
El compositor del canto del No debiera estar muy arrepentido y si lo dedicó con toda su alma dudaría  en repetirlo. "Chile la alegría ya viene" que a estas altura de la corrupción bien podría llamarse "Chile la tristeza llegó" y un rotundo No para los corruptos.  DonRahueOpín.

DICTADURA MILITAR.


La Dictadura Militar Chilena 1973 - 1990
    
1)  Marco historico general y derechos humanos:
Existe poca información sistematizada sobre la represión política, la violencia política estatal o, utilizando el lenguaje moderno, la violación de derechos humanos a lo largo de la historia de Chile. Si hubiera que efectuar un recuento histórico de las violaciones de los derechos humanos, se debería iniciar antes del período republicano que comienza con la independencia de 1810.
Es necesario destacar que, desde la llegada de los españoles a principios del siglo XVI (1541) hasta épocas recientes, se han sucedido graves agresiones contra los pueblos originarios.
Los pueblos aymaras, mapuche, rapa nui y los pueblos de Tierra del Fuego situados en territorio chileno, han sufrido graves violaciones de sus derechos humanos, que, en algunos casos, han significado su extinción como grupo humano.
Tal es el caso de los alacalufes, yaganes y onas del extremo sur. Asimismo, los pueblos mapuche, aymara y rapa nui sufrieron violaciones de sus derechos fundamentales, a lo que hay que añadir los procesos de desintegración, marginación y miseria que viven actualmente. La existencia futura de estos pueblos está seriamente amenazada.
Penetrar el estudio hacia esas épocas remota será difícil y arduo, así como lo será establecer un balance general de los hechos de más gravedad en las violaciones a los derechos ocurridas en Chile a partir del período post colonial o republicano (desde 1810) hasta nuestros días, por cuanto tal tarea inconclusa sufrirá la falta de estudios sistemáticos y objetivos del tema.
Sin embargo, no cabe la menor duda de que los peores aplastamientos de los derechos individuales y sociales en el Chile moderno se produjeron durante el régimen militar que encabezó el general Augusto Pinochet, tras el cruento derrocamiento del mandatario socialista Salvador Allende.
No hay otro período en Chile de tan larga y aguda precariedad de la vida, las garantías individuales, el acceso a la información, la libertad de opinión, el derecho a permanecer en la patria, el derecho de petición y de asociación, y la protección de los tribunales de justicia. Sin embargo, es interesante reseñar algunos actos de violencia social ocurridos antes de la administración de Allende (1970-1973), para subrayar que las situaciones dictatoriales que dominaron los tiempos de Pinochet no son excepciones en nuestra historia. Estos hechos se pueden interpretar en el contexto histórico en dos grandes etapas:
a. Período de exclusión de 1880-1920. Caracterizado por la exclusión de los sectores populares en la negociación política de los intereses de los diversos actores sociales. A partir de 1900 crecen las demandas de los trabajadores a través de diversas formas de movilización, pero el Estado liberal los excluye de toda forma de participación social y política. No existe una legislación laboral que regule las relaciones capital-trabajo.
La resolución de los conflictos se caracterizará por una fuerte oposición y enfrentamientos directos. El Ejército participará directamente en la represión y el número de víctimas será bastante alto. 
b. Período de integración 1920-1970. Caracterizado por un Estado que desarrollará el "sistema democrático", con espacios de negociación de los intereses de los diversos actores sociales. La lucha sindical y electoral serán los instrumentos principales de los sectores populares. El Estado legislará las relaciones capital-trabajo a través de un código del trabajo. La Policía o Carabineros, salvo algunas excepciones, participará directamente en la represión, siendo el número de víctimas mucho menor. 
Los hechos represivos más importantes en los dos períodos son:
– Valparaíso, 1903. Huelga de los obreros portuarios exigiendo mejores salarios. Se producen enfrentamientos entre la policía y los trabajadores. Hay 50 obreros muertos y 200 heridos. 
– Santiago, 1905. Protesta masiva por la carestía de la vida, desatada por el rechazo de los trabajadores del impuesto sobre importación de ganado argentino. El movimiento conocido como la "semana roja", registra enfrentamientos entre policías, bomberos y jóvenes aristocráticos por una parte y trabajadores por la otra. El saldo es de aproximadamente 70 muertos y 300 heridos. 
– Iquique, 1907. Los obreros de las salitreras del desierto del norte del país se declaran en huelga exigiendo la anulación del pago con fichas de las empresas y demandando mejores condiciones de trabajo y habitación. Paralizan cerca de 15.000 trabajadores, que después de algunos días se concentran en la Escuela "Santa María" de la ciudad portuaria de Iquique. El gobierno decreta el Estado de Sitio en la zona y designa jefe al general Silva Renard, quien, finalmente, ordena abrir fuego contra los obreros y sus familias. La masacre deja un saldo de 2.000 muertos entre trabajadores, sus mujeres y sus hijos. 
– Antofagasta, 1921. El gobierno reprime una huelga en la oficina salitrera San Gregorio. Los obreros exigían un desahucio justo. Mueren 22 obreros, afiliados a la Federación Obrera Chilena, otros son detenidos y juzgados por tribunales militares. El dirigente obrero Luis Emilio Recabarren (uno de los fundadores del Partido Comunista) es detenido durante dos meses por estos hechos. 
– La Coruña, 1925. Cerca de Iquique, una huelga en la planta salitrera de La Coruña, durante la presidencia de Arturo Alessandri, termina con el desalojo y la muerte de numerosos obreros. Cerca de 2.000 huelguistas serán deportados al sur de Chile. El Ministro de Guerra era el general Carlos Ibañez del Campo, quien posteriormente será Presidente de Chile en dos ocasiones. 
– Santiago, 1938. Un grupo de jóvenes del Partido Nacional Socialista toma el edificio del Seguro Obrero a un costado del Palacio Presidencial de La Moneda. Después de rendirse a los militares son ejecutados cerca de 63 jóvenes. 


– Santiago, 1946. En la Plaza Bulnes, en el marco de una huelga nacional, mueren 6 trabajadores a consecuencia de la represión de la policía. 
– Santiago, 1957. Por una huelga de estudiantes que más tarde involucra a sectores de trabajadores y a sectores marginales urbanos, se producen enfrentamientos con la policía en el centro de Santiago. A consecuencias de los cuales resultan 21 muertos. 
– Santiago, 1960. En el contexto de un huelga nacional, personas de la población José María Caro, en el sur de Santiago, son reprimidas por el Ejército cuando intentaban impedir el paso de los trenes. Seis pobladores fueron muertos. 
– El Salvador, 1966. Después de un largo movimiento huelguístico en los minerales de cobre de la zona norte, se producen enfrentamientos al momento de ser desalojados trabajadores que habían tomado la sede sindical de El Salvador. Ocho trabajadores fueron muertos. 
– Puerto Montt, 1969. En una toma de terrenos en dicha ciudad del sur del país, mueren 9 pobladores al ser desalojados por la policía. 


2. La dictadura militar chilena:

El 11 de septiembre de 1973, el gobierno constitucional del Presidente Salvador Allende es derrocado por un golpe de Estado, dirigido por una Junta Militar del Ejército, la Marina, la Fuerza Aérea y los Carabineros de Chile.

El general del Ejército Augusto Pinochet asume el poder. La represión y la persecución militar contra los partidarios del régimen anterior, de los partidos de la izquierda y el movimiento popular comienza de inmediato.
Los primeros enfrentamientos armados entre Fuerzas Armadas y partidarios del gobierno de la Unidad Popular se producen en diversos puntos del país, en especial en los grandes centros urbanos.
En Santiago, el Palacio Presidencial, en el cual se encuentran en ese momento el Presidente, Ministros y colaboradores fue rodeado y atacado por tropas del Ejército y unidades de tanques. Las Fuerzas Armadas exigen la rendición incondicional del gobierno del Presidente Allende y al no conseguir dichos objetivos La Moneda es bombardeada por aviones de la Fuerza Aérea (FACH).
Después del bombardeo y de la muerte del Presidente son detenidos los sobrevivientes. Algunos serán ejecutados ahí mismo, otros pasarán a engrosar las listas de "detenidos no reconocidos" los que, con el correr del tiempo, serán conocidos como los "detenidos-desaparecidos".
Pasados algunos días, con el control político y militar absoluto de la situación, sin resistencia masiva u organizada se desencadenará una represión y persecución en contra del movimiento popular sin parangón en la historia de Chile. De inmediato, las nuevas autoridades toman medidas represivas para consolidar el golpe de Estado y legitimarse en el poder. Entre las más importantes, se pueden indicar las siguientes:
*Represivas
  • Aniquilamiento de focos de resistencia popular armada en cordones industriales, poblaciones, campamentos, universidades, sectores rurales.
  • Represión en el interior de las Fuerzas Armadas y Carabineros, en contra de tropas y oficiales que se negaron a obedecer a los mandos golpistas.
  • Búsqueda, detención y/o muerte de funcionarios del gobierno de la Unidad Popular, de las direcciones políticas y militantes de los partidos de izquierda, de representantes de la Central Unica de Trabajadores (CUT), de responsables de medios de comunicación progresistas, de exiliados políticos latinoamericanos residentes, de extranjeros supuestamente sospechosos.
  • Negación de salvoconductos para salir del país.
  • Clausura de medios de comunicación no afines.
  • Control militar sobre universidades y otros centros de enseñanza.
  • Estado de Sitio y toque de queda nocturno permanente.
  • Campos de concentración de detenidos políticos en diversos puntos del país, el Estadio Nacional de Santiago, entre ellos.
  • Coordinación de los servicios de inteligencia de las FF.AA. y las policías. 


*Políticas

  • Disolución del Parlamento.
  • Disolución de los partidos políticos de izquierda y receso de todos los demás.
  • Promulgación de Decretos-Ley contra el sistema legal y constitucional vigente, con la complicidad de la Corte Suprema de Justicia y la Contraloría de la República.
  • Disolución de todas las organizaciones populares a nivel municipal, provincial y nacional.
  • Control de toda actividad nacional en los niveles administrativo, educacional, poblacional. 


*Económicas
  • Anulación del derecho de huelga.
  • Realización de despidos colectivos.
  • Congelación y disminución real de sueldos y remuneraciones, en el marco de una inflación galopante.
  • Reconsideración de la propiedad jurídica de las empresas del área social, devolución a antiguos propietarios.
  • Imposición de disciplina militar en el trabajo.
  • Liberación de precios de todos los productos de consumo de acuerdo con la economía de libre mercado.
  • Acuerdo con los Estados Unidos para el financiamiento de la deuda externa.
  • Indemnización de las empresas extranjeras afectadas por las nacionalizaciones del gobierno de Unidad Popular
                                        


jueves, 8 de noviembre de 2012

guerra de arauco

 La Monarquía española en el siglo XVII




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  En el transcurso del siglo XVII ,España entró en un proceso de decadencia,situación manifestada por las guerras en que participó contra los turcos otomanos,contra las monarquías y pueblos protestantes, y contra Francia y Gran Bretaña,las cuales tuvieron una repercusión negativa en el comercio,en la industria, a la vez que oprimieron fuertemente a los agricultores más pequeños.

  Los esfuerzos bélicos de esta época fueron financiados en parte con el oro americanos.En efecto,tan pronto éste llegaba,salía inmediatamente hacia los centros fabriles extranjeros que abastecían a España de manufacturas,situación que de paso demostraba la incapacidad española de proveerse por sí misma dentro del esquema monopólico en que manejaba sus relaciones  comerciales con sus colonias americanas.

  La abulia y el desinterés pasaron a ser la característica de los monarcas inmediatamente posteriores a Felipe II.Prueba de ello son los gobiernos de sus inmediatos suscesores;así,Felipe III (1598-1621) era de una personalidad débil .Su hijo Felipe IV,(1621-1665) fue un personaje abúlico y enamorado de las artes,que transmitió el poder al conde duque de Olivares,un poco más sagaz que los anteriores.

   A mediados del siglo XVII la conciencia hispana advierte la falta de personalidad de sus reyes,además que los acontecimientos internos y externos van creando en el pueblo español la certeza de que el imperio vive una gran crisis.

    La primera mitad del siglo XVII presencia la mayor  gravitación de Francia en Europa y de Gran Bretaña y Holanda en los mares,en desmedro de la poderosa influencia española de antaño.La pérdida del poderío naval se reflejó en las diversas incursiones que corsarios y piratas llevaron a cabo en las costas americanas.la Armada española no era capaz de proteger los reinos de América.A partir de la pérdida de Portugal,Cerdeña y otros territorios europeos,la crisis española fue aprovechada por Francia e Inglaterra para ganar territorios en América.Francia ocupa el actual Canadá y el territorio de Luisiana y,por su parte,Inglaterra hace lo mismo con los territorios situados entre el Atlántico y los Apalaches norteamericanos.

  A fines del siglo XVII gobierna España Carlos II,monarca sin hijos ni herederos directos.Su muerte producida en el año 1700,significó el fin de la dinastía de los Austrias en España y su reemplazo por una nueva dinastía,la de los Borbones.

 Introducción a la guerra de Arauco.



  Desde los inicios de la conquista española y hasta mediados del siglo XVII,España había enviado a América, y en especial, a Chile, a sus más distinguidos capitanes y hombres de armas con el objeto de someter a los indomables araucanos que se habían hecho fuertes en sus tierras situadas más allá del Biobío.Muchos de ellos habían participado en las guerras de Flandes y de Italia,donde se habían distinguido.Sin embargo,todos, y sin excepción,fracasaron en las tierras de la Araucanía.

   Reconociendo la incapacidad de la armas españolas para doblegar a los araucanos,uno de estos gobernadores,Alonso de Ribera,estableció una “línea de frontera” a lo largo del curso del Biobío,línea fortificada en cuyo sector inferior se establecieron una serie de fuertes mantenidos con guarniciones permanentes.

   Los españoles ensayaron diversos sistemas para asegurar la supremacía de las armas peninsulares,desde la evangelización hasta la guerra más encarnizada.Una tentativa de llegar a un acuerdo,llamado las “paces de Quilín” celebradas en 1641,hizo surgir algunas esperanzas de llegar a una paz duradera,pero esas ilusiones se desvanecieron muy pronto.

   Diversas incursiones en las costas chilenas de navegantes holandeses hicieron pensar de que éstos echarían bases e el  territorio y ello,por supuesto preocupó en esa época a los gobernadores.Pero ya sea que no vieron esperanzas de prosperidad en estas tentativas, o que quedaron impresionados por la pobreza de la colonia y de la hostilidad de los araucanos,los holandeses desistieron de sus propósitos y regresaron al Brasil,de donde habían salido.

      La prolongada guerra que mantuvieron españoles y araucanos durante toda la colonia condicionó las formas de vida y las características del desarrollo colonizador hispano en Chile.

  La duración de esta guerra puede explicarse,por un lado,por el apego que tenían los araucanos a su libertad y a su tierra, a su belicosidad siempre presente y a la extensión y accidentada que caracterizan su hábitat.Por otro lado,en los hispanos este esfuerzo bélico prolongado,que consumió vidas y recursos económicos se justificaba,en primer lugar,por la situación geográfica de Chile,camino obligado hacia el Perú que era el corazón del Imperio de Sudamérica.El descuido del territorio chileno habría significado poner en riesgo la existencia misma del virreinato,favoreciendo la rápida instalación de otros imperios coloniales en estas latitudes.

   Algunos historiadores sostienen que,además de lo señalado anteriormente influye también en la permanencia de la guerra,el ideal guerrero caballeresco de la sociedad hispana y el fervor proselitista de los eclesiásticos.

  En la Guerra de Arauco se distinguen las siguientes fases:la guerra ofensiva,la guerra defensiva y fijación de fronteras, y el sistema de parlamentos o acuerdos de paz.


Al finalizar el siglo XVI,se produce un cambio drástico en la guerra de Arauco, a raíz del denominado “Desastre de Curalaba”.

   Como consecuencia del fracaso militar que se había producido y que puso en jaque la estabilidad de la Conquista,hubo cambios importantes en el planteamiento español.


LA GUERRA OFENSIVA.


a.    Siglo XVI.



La larga e intermitente guerra entre araucanos y españoles se inicia con el encuentro en Andalién en 1550,aun cuando el primer contacto bélico se desarrolló en la batalla de Reinohuelén(1536).Las razones que llevaron a la prolongación de la guerra son las siguientes:en primer lugar la estructura social de los mapuches,éstos nunca formaron un grupo social y político único,obedecían a jefes independientes que sólo se unían para hacer la guerra,es más,salvo en dos oportunidades,durante el siglo XVI hubo levantamientos generales.Es decir,los españoles no sacaban nada con someter a un rehue si quedaban los otros con las armas en las manos.

   Un segundo antecedente debe buscarse en las condiciones geográficas de la Araucanía.Las lluvias y las selvas impedían el fácil desplazamiento de los españoles.

   Otra razón que explica la prolongación de este conflicto era que los araucanos no necesitaban de grandes extensiones de terrenos para sus sembrados ,en cualquier lugar era posible ocultar maizales y siembras de papas,por lo que, a pesar de ver arrasados sus cultivos,siempre tenía alimentos.Aún más,los encontraban en forma natural,les bastaba recoger frutas y tubérculos con los que reponían sus fuerzas en las escaramuzas.Las armas de los mapuches eran ligeras,por lo que tenían un gran poder de desplazamiento;además,rápidamente adoptaron el caballo y algunas armas de los españoles.

  La forma más generalizada que toma la guerra durante este siglo consistió,por parte de los españoles,en atacar a los indios en su territorio enviando expediciones a la Araucanía,que constituían la única región de Chile cuyos pobladores se negaban a someterse.

  Entre las batallas importantes desarrolladas en esta etapa se mencionan:la de Andalién(1550),en las cercanía de Concepción;la de Tucapel en 1553,en donde se enfrentan Lautaro y Pedro de Valdivia.En esta batalla fue derrotado  y  muerto el conquistador.

  En el año 1554 se produce el combate de Marihueño donde Francisco de Villagra lucha contra Lautaro.Nuevamente triunfan los indígenas,siendo destruida la ciudad de Concepción.

  En el año 1557 ocurre el combate de Peteroa en donde Villagra logra derrotar a Lautaro,siendo éste muerto en la refriega.

  Con la llegada del Gobernador García Hurtado de Mendoza en 1557 se reactiva al ofensiva hispana.Ahora se libran los combates de Lagunillas y Millarapué al sur del río Biobío.Para escarmentar a los aborígenes,Hurtado de Mendoza hizo ahorcar a los principales jefes,entre ellos a Galvarino.

  En el año 1558 los araucanos tomaron la ofensiva nuevamente cuando observaron que el gobernador dividía sus fuerzas.Al mando de Caupolicán los araucanos atacaron a los españoles pero fueron derrotados por el uso de las armas de fuego.Posteriormente Caupolicán fue apresado,llevado a Cañete donde el capitán Alonso de Reinoso lo hizo morir empalado.

 Durante el segundo gobierno ed Rodrigo de Quiroga una insurrección araucana dirigida por el mestizo Alonso Díaz puso en duros aprietos a los castellanos en 1575.

  Termina esta primera fase de la guerra ofensiva con el Desastre de Curalaba ene l año 1598,cuando los araucanos dirigidos por el toqui Pelantaru se sublevan y provocan la destrucción de las ciudades al sur del río Biobío


Siglo XVII.





   La insurrección  de finales del siglo XVI demostró a los españoles que no se podría someter la resistencia araucana sin variar profundamente el sistema empleado hasta ese entonces.La dispersión de las pocas fuerzas militares en ciudades y fuertes rodeados de territorios hostiles había dado pésimos resultados,era necesario una drástica transformación de las estrategias empleadas.

  La reforma la emprendió el gobernador Alonso de Ribera ,quien creó un ejército profesional financiado con el “Real Situado”, dinero que se enviaba a Chile desde el Perú y que alcanzaba a 212.000 ducados.Además el gobernador impuso disciplina en las huestes,separando y asignando un papel específico a las armas de caballería,artillería e infantería.


  Con todo,la asignación del Real Situado(dinero y pertrechos militares)no fue absolutamente regular,ya que dependía de las fluctuaciones de la economía peruana.Así, hubo períodos en que su llegada se retrasaba o simplemente,no se producía.Por lo tanto.el inicial esfuerzo militar concebido por Ribera no se pudo mantener en forma regular durante todo el siglo XVII,motivando algunos motines en el ejército,ya que la tropa veía con desesperación que su pago no llegaba.

    Otro problema que debió enfrentar el ejército fue el de la calidad de los soldados,gran parte de ellos provenientes del Perú,carentes de aptitudes militares e indisciplinados.Esto generaba cierto índice de deserción,fenómeno que puede explicarse por el hecho de ser un conflicto muy duro y que era percibido como interminable.

Ribera elaboró una nueva estrategia contra los indios:la Guerra Ofensiva.Esta consistía en efectuar un avance coherente y paulatino, mediante una línea de frontera,resguardada por fuertes militares.Cuando, los territorios en poder español estuviesen mínimamente colonizados y su población indígena sometida,esta línea avanzaría nuevamente.Así se evitaría el error fundamental de todo el esfuerzo conquistador anterior:la división de fuerzas en grandes extensiones de territorio enemigo.En vez de núcleos dispersos diseminados por toda la Araucanía,se pretendía conformar una línea que tuviese un avance lento,pero seguro.La operación se repetiría sucesivamente hasta que la dominación del territorio rebelde fuera definitiva.

  En la práctica ello no resultó,puesto que un decreto real expedido en 1608 permitió que se sometiese a esclavitud a los indios tomados con las armas en la mano.Tal autorización incentivó las campeadas que fueron violentas incursiones españolas en la Araucanía, a fin de tomar prisioneros y venderlos como esclavos,acto al cual los indígenas respondían con malones o ataques a haciendas para robar mujeres,niños y ganado.

  El negocio de la esclavitud,junto a otros abusos que cometían los encomenderos provocó la reacción de los religiosos.


La Guerra Defensiva.

La estrategia diseñada por el gobernador Ribera debió sufrir algunas modificaciones importantes,debidas a los esfuerzos que realizó ante la Corona uno de  los primeros jesuitas llegados al país,el padre Luis de Valdivia. Él resolvió tomar a su cargo la defensa de los indios  y formuló como alternativa a este tipo de avance conquistador un plan quese conoció como  Guerra Defensiva.

  Esta idea encarnaba un concepto más pacífico para la incorporación  de los nuevos territorios y de sus habitantes,ya no a través de la fuerza de las armas,sino por el diálogo,la fuerza de la convicción y la palabra evangelizadora.

  Para lograr su objetivo,el padre Valdivia aprendió la lengua mapuche e intentó, a inicios del gobierno de Alonso García Ramón,llegara un acuerdo con los indios,sosteniendo una especie de parlamento en Concepción en 1605.Aunque los resultados no fueron muy positivos,el padre Valdivia perseveró en su propósito.

  En la idea de la Guerra Defensiva se planteaba el abandono de todos los fuertes españoles situados al sur del río Bíobío,así como el cese de toda incursión armada contra los indígenas.Vale decir el sistema ideado por el padre Valdivia se basaba en la mantención de la frontera con los araucanos en el Biobío,para oo cual era necesario suprimir los fuertes al sur de dicho río.El ejército debía dedicarse sólo a defender la frontera en caso de incursiones indígenas,pero jamás atacar territorio araucano.La pacificación estaría a cargo de misioneros que se internarían en la Araucanía a predicar el Evangelio.

 Los Parlamentos.




   En el siglo XVIII,la región de la Araucanía perdió importancia para la actividad colonizadora,ya que el español se radicó en la zona comprendida entre el Copiapó y el Biobío,donde se desarrolló su actividad económica.Prueba de ello es que la principal preocupación de los gobernadores fue redistribuir la población del reino en nuevas urbes,situadas en el norte o en el centro del territorio.Otra causa importante del abandono de la Araucanía,fue el surgimiento de una mano de obra nueva,de bajo costo,la de los mestizos.

  En las relaciones entre españoles y araucanos ganaron en importancia los parlamentos.